Más allá de sus movimientos convulsos y de los espasmos, de los brazos y piernas inhábiles, de la silla de ruedas, y de la dificultad para expresarse verbalmente con fluidez, son jóvenes inteligentes y sensibles que han hecho de la frase "prohibido decir no puedo" su lema en la vida.
La sonrisa de Jorge
Foto: Enrique Villaseñor
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