TRATAMIENTO MULTIDISCIPLINARIO El niño se somete a distintas terapias, que incluyen: Terapia física. Se enfoca en el desarrollo de músculos y habilidades como caminar, sentarse y mantener el equilibrio. Terapia ocupacional. Se encarga de las rutinas diarias como comer, vestirse o escribir. Terapia del habla (lenguaje). Se centra en las habilidades a desarrollar para que el niño se comunique. En particular se enfatiza el ejercicio del habla. Existe gran variedad de artefactos que ayudan al desarrollo del niño: aparatos ortopédicos, tablillas de apoyo para que use las manos o juguetes para ejercitar su cuerpo mientras se divierte, hay, además, materiales y aparatos para la comunicación, los más sencillos utilizan fotos, símbolos o letras a identificar y los más complicados que usan desde sintetizadores de voz hasta tecnología computacional, entre otros. TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO Dependiendo de las características y necesidades de cada individuo se pueden prescribir diversos medicamentos como anticonvulsivos, relajantes musculares, tranquilizantes y antidepresivos así como cualquier medicamento que requiera el paciente si presenta otro tipo de problemas y sea prescrito por el médico. TRATAMIENTO QUIRÚRGICO Cuando hay contracturas severas que puedan causar problemas de movilidad, se puede recomendar la cirugía. Los especialistas pueden alargar los músculos y tendones que estén cortos, necesitando primero identificarlos ya que si se alarga un músculo que no esté corto, el problema se puede agravar. Identificar estos músculos es complicado ya que en cada proceso de movimiento intervienen muchos de ellos. Este tipo de cirugía requiere muchos meses de recuperación debido a que se debilitan los músculos que han sido alargados. Existe otro tipo de técnica quirúrgica llamado rizotomia, que sirve para reducir la espasticidad en las piernas por medio de la disminución de estímulo que llega a los músculos a través de los nervios. En este proceso se localizan y cortan algunas fibras nerviosas controladoras del tono muscular de la pierna que se encuentren sobreactivadas. LOS PADRES Cuando los padres se enteran que su hijo padece parálisis cerebral, pueden presentar distintos tipos de reacciones como tratar de negar el problema buscando otros diagnósticos, sentirse culpables, con miedo, depresión y hasta enojo con las personas que intervinieron en el parto. Es difícil para ellos enfrentar el hecho de que la parálisis cerebral no es una enfermedad, por lo que no tiene cura. Sin embargo esto es lo primero y lo más importante que deben afrontar como padres. El niño con parálisis cerebral pasa la mayor parte del tiempo en su hogar, acompañado por la familia. Por eso es importante la actitud de ésta para lograr una buena estimulación y facilitar la rehabilitación. Pagar para que muchos profesionales atiendan al niño por muchas horas y olvidarse de ellos en el hogar es una mala idea. El niño necesita cuidados que le permitan tener un buen desarrollo como persona, y esto sólo lo alcanza en el seno familiar. Los terapeutas y otros profesionales no le brindarán el cariño que el niño necesita, éste solo lo puede aportar la familia. Existen diversas acciones que no deben faltar en el comportamiento de los padres de un niño con parálisis. Son muy importantes los juegos, paseos y un comportamiento igual al que tendrían con un niño sin discapacidad. Aprender de otros padres en la misma condición y de los mismos profesionales sirve para mejorar la calidad de vida del niño, ya que cuidar a un niño con discapacidad no es tarea fácil. Es importante que exista una interrelación entre todas las personas que formen parte de su entorno. Es posible pedir ayuda a otros miembros de la familia o amigos para que cuiden al niño mientras los padres estén realizando otras actividades. Para esto se les debe enseñar cómo hacerlo y dejarlos practicar. Hay que estar atentos a los avances en los tratamientos y tecnologías disponibles para mejorar el bienestar del niño. También es necesario informarse acerca de las terapias existentes tanto para el niño como para la familia. Algunos cuidados generales que se le deben proporcionar al niño son: - Mantener una buena higiene en él - Impedir lesiones en el periodo convulsivo - Aplicar los aditamentos necesarios para que el niño se pueda sentar - Enseñar al niño a succionar, morder, masticar y tragar - Procurar una alimentación balanceada - Estimular la comunicación - Enseñar a controlar esfínteres - Procurar una constante movilidad para facilitar la circulación de la sangre Los padres deben aceptar a su hijo con todas sus debilidades, capacidades y logros para que éste pueda alcanzar un pleno desarrollo.