TIPOS DE PARÁLISIS CEREBRAL La parálisis cerebral se puede clasificar en cuatro tipos según las afecciones que se presentan en el aparato psicomotor del individuo: 1. Parálisis cerebral espástica. Afecta de un setenta a un ochenta por ciento de los pacientes que padecen parálisis cerebral. Se presenta una rigidez en los músculos del cuerpo, adoptando el individuo posturas anormales de extensión o flexión sobre el cuerpo. 2. Parálisis cerebral atetósica. Afecta de un diez a un veinte por ciento de los pacientes. Se caracteriza por alteraciones del tono muscular y la presencia de movimientos involuntarios que aumentan durante periodos de estrés emocional y desaparecen durante el sueño. Los afectados por este tipo de parálisis pueden padecer disartria, ya que es posible que se tengan dificultades en la coordinación de los movimientos musculares necesarios para el habla. 3. Parálisis cerebral atáxica. Afecta de un cinco a un diez por ciento de los pacientes. Quienes la padecen experimentan problemas de equilibrio y coordinación. Se presenta una inestabilidad al caminar, dificultades para realizar movimientos rápidos y precisos, y temblores al realizar un movimiento voluntario. De los tres tipos anteriores de parálisis cerebral el más común es la espasticidad, quedando en segundo y en tercer lugar de frecuencia la atetosis y la ataxia, respectivamente. 4. Parálisis cerebral mixta. Es muy común entre los niños afectados. Consiste en la combinación de síntomas de las tres anteriores formas de parálisis cerebral. Además de los trastornos en la locomoción, debido a la parálisis cerebral, suelen presentarse otras afecciones como son: convulsiones, alteraciones en la visión, audición, atención, etc. SEÑALES TEMPRANAS DE LA PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL Suelen presentarse antes de los tres años de edad. Generalmente los primeros en notarlas son los padres del infante afectado, ya que perciben que su hijo/a no está desarrollando las destrezas motoras normales. Los niños que padecen de parálisis cerebral presentan un retraso en el desarrollo psicomotor. Éste consiste en el desarrollo muy paulatino de las destrezas motoras normales, tales como rodar, sentarse, gatear, sonreír y caminar. En algunos casos los niños llegan a tener un tono muscular anormal, ya sea hipotonía -tono muscular disminuido- o hipertonía -tono muscular aumentado.